









Francia:
(Fred Cisnal, Body Board. Diciembre de 2005)
(Benjamin Montour. Les Inrockuptibles. Octubre 2005)
(Phililppe Sandre. D-Side nº 31. Noviembre-Diciembre 2005)
(T.S. À Nous Paris. Noviembre 2005)
(Franck Bolluyt. Trax Francia. Octubre 2005)
(Zdenek. Krinein Musique. Septiembre 2005)
(Trip-Hop.net. Octubre 2005)
Estados Unidos:
(Paul Bozzo, treblezine.com. March 2006)
Reino Unido:
(Mike Bond. Uk Music Search. Septiembre 2005)
(Ross Breadmore. Subba-Cultcha. Septiembre 2005)
(Martha Whatley. Disorder Magazine.Septiembre 2005)
“Sus voces glaciales capturan una fuerza diferente. Meditativo y melancólico pero con un punto de optimismo”
(Vanity project, agosto de 2005)
(Ireallylovemusic.co.uk, setiembre 2005)
Italia:
(Bizarre, Revista Blow Up, Diciembre de 2005)
España:
“...hace cuatro años Vacabou sacaron un disco que les convirtió en la banda española revelación de medio mundo (...) se editó en todas partes a través de varios sellos y obtuvo premios internacionales (...) La aparente falta de referencias en la música de este dúo mallorquín, que se contrapone a la cantidad de variaciones que puede llegar a imprimir en un tema de cuatro minutos o la riqueza de texturas y matices desplegada por Joan Feliu, es un auténtico reto para la crítica y la industria desde el primer día (...) "Twelve songs inside" es un más difícil todavía, una colección de malabarismos que te pueden llevar más alla del trip-hop, del pop espacial o del ambient. Es Vacabou, y prou.”
(Ramón Llubía, Rockdelux, diciembre de 2007)
“Tenemos aquí, en Mallorca, a uno de los grupos más sólidos de la escena internacional. Inexplicablemente, la prensa española –y la mallorquina no digamos– no les ha hecho el caso que se merecen. Pero qué se va a esperar de un país donde no hubo Ilustración. (..) Ellos van un paso por delante del estilo. Oigo sus canciones y ahí está la soledad de la ciudad contemporánea resuelta en una pantalla nevada de píxeles. (...) Suerte, Vacabou. Jugáis en otra liga.”
(Agustín Fernández Mallo, escritor, autor de “Nocilla Dream”, El Mundo, 10/11/07)
“Este dúo delicado y evocador constituye un descubrimiento completo para los profanos del “indie” mas intimo. (..) Su segundo disco confirma el talento de Juan Feliu y Pascale Saravelli. (..) Halagos y mas halagos para esta banda que ya nos conquistara con “Meditation Park”
(El correo gallego, 9 de noviembre de 2007)
“Cuatro años desde que Vacabou irrumpió en la escena musical con una fuerza inusitada y una arrolladora personalidad (..) Sin prisas y con dedicación de orfebres ajenos al mundo exterior han acabado por conformar este segundo album (..) La confirmación definitiva de su talento y de un estilo que nadie ha podido encasillar (..) fresco y único como el primer dia (..) Un disco imprescindible en cualquier discoteca.”
(Rubén García, Diario de Ferrol, 11 de noviembre de 2007)
“...Lo que no cambian es la delicadeza con la que abordan la música. Es en este aspecto donde el disco adquiere el gran nivel que contiene. Alegre y cuidado a la vez, el resultado conmueve a cualquiera. Y algo muy destacable en un género donde no se suele dar: las letras compaginan a la perfección con la melodía y la voz.”
(Nacho Sobrado, Muzikalia, 3 de diciembre de 2007)
“Twelve songs inside son doce canciones de producción exquisita, mimada y optimista, que saben sacar lo mejor de la electrónica más dulce y las melodías a medio terminar del pop de dormitorio."
(Javier Ruiz, Lanetro.com, enero de 2008)
(Eduardo Jordá, Diario de Mallorca, 9 de septiembre de 2004)
(Jordi Turtós, revista Efe eme, marzo de 2004)
“Un trabajo capaz de conjugar, del primero al último, todos los sinónimos habidos y por haber del adjetivo bonito”
(David Morán, Rockdelux, Abril de 2004)
(Blas Fernández, Diario de Sevilla, Granada hoy, Huelva información, 4/12/03)
(Toni Rubies, Radiotelescopio.com, marzo de 2004)
“Un trabajo que rebosa calidez y sensibilidad se mire por donde se mire (...) La transparencia, la claridad y los momentos inmaculados se crean con discos como éstos”
(Félix Ruiz, supernova pop, Febrero de 2004)
(Iker, popchild.com, febrero de 2004)
“Una de las apuestas más exquisitas, pensadas, trabajadas, logradas y firmadas que yo me haya encontrado en mucho tiempo”
(Pepo Márquez, El cactus radiozone, Abril de 2004)
“Podemos hablar de intimismo, de Björk, de Portishead, pero ninguna de estas comparaciones alcanza a describir estas piezas hermosas y extrañas”
(Sandra F. Molina, revista Shangay, enero de 2004)
“Una riqueza de matices que no admite encasillamientos ni clasificaciones (...) ¿Un sueño?”
(La gaceta de los negocios, enero de 2004)
“A saber la nueva etiqueta que nos inventaremos de aquí a poco para describir sus canciones electrónicas, pop, evocadoras, nostálgicas y tan bellas”
(Yayo Álvarez, Diari Balears, 28/2/04)
“Con una modestia envidiable y con la originalidad como principal valor, el disco avanza de sorpresa en sorpresa (...) Consiguen ser diferentes sin proponérselo”
(Josep Martín, ritmes.net, 25/2/04)
“Pop electrónico ligero, sutilmente complejo y bienaventurado (...) Conjunto de texturas escurridizas como el hielo y neutras como la ausencia de color”
(Albert Alcoz, Mondo sonoro. Marzo de 2004)
(Notodo.com, marzo de 2004)
(Patricia Catala, Era magazine, marzo de 2004)
“Intimismo y melancolía en clave pop con toques electrónicos que sin embargo no encuentra referentes fáciles; ni Björk ni Beck ni Morcheeba ni Portishead. Y ¿entonces a quien se parecen?”
(Txus Troll, Mondo sonoro, noviembre de 2003)
(Marcos Torío, El mundo/El día de Baleares, 25/1/04)
“La emoción que inspiran sus imágenes se sirven de los ritmos de downtempo, en los que la electrónica olvida el baile para agitar las entrañas, un equilibrio perfecto”
(Ginés Alarcón, revista Trax, febrero de 2004)
“Las texturas electrónicas destilan un aire de luminosidad urbana que nos remite a la desolación gélida y a la soledad glacial que invade las ciudades en invierno”
(Alberto Torres, revista Tendencias, marzo de 2004)
“Bellísimas composiciones, gemas pop evocadoras de momentos deliciosos y lugares mágicos. Misteriosas melodías que seducen y reconfortan (...) 45 minutos de música en mayúsculas”
(Toni Rubies, revista Suite, mayo de 2004)